La gastritis crónica es una condición digestiva que se caracteriza por la inflamación persistente del revestimiento del estómago. A diferencia de la gastritis aguda, que aparece de repente y dura poco, la forma crónica se desarrolla lentamente y puede persistir durante meses o incluso años si no se aborda adecuadamente. Esta inflamación puede causar una serie de síntomas incómodos y, si no se trata, puede llevar a complicaciones más graves como úlceras o un mayor riesgo de ciertos tipos de cáncer gástrico.
En Healbal, entendemos la importancia de un enfoque integral para la salud digestiva. Este artículo explora las causas subyacentes de la gastritis crónica, sus síntomas y, lo más importante, cómo las hierbas medicinales y los remedios naturales pueden ofrecer un alivio significativo y apoyar la curación del revestimiento estomacal. Nuestro objetivo es proporcionarte información basada en evidencia para que puedas tomar decisiones informadas sobre tu bienestar digestivo.
Causas
La gastritis crónica puede ser causada por una variedad de factores, a menudo actuando en conjunto para debilitar la barrera protectora del estómago y provocar inflamación. Comprender estas causas es fundamental para un tratamiento efectivo y una prevención a largo plazo:
- Infección por Helicobacter pylori (H. pylori): Esta bacteria es la causa más común de gastritis crónica a nivel mundial. H. pylori puede vivir en el revestimiento del estómago, causando inflamación y daño gradual.
- Uso prolongado de AINEs (Antiinflamatorios No Esteroideos): Medicamentos como el ibuprofeno, naproxeno o aspirina, cuando se usan regularmente, pueden irritar y dañar el revestimiento del estómago, llevando a la gastritis.
- Consumo excesivo de alcohol: El alcohol puede erosionar el revestimiento mucoso del estómago, haciéndolo más vulnerable al daño de los ácidos digestivos.
- Estrés crónico: Aunque el estrés no causa directamente gastritis, puede exacerbar los síntomas y afectar la capacidad del cuerpo para curarse, influyendo en la producción de ácido y la motilidad gástrica.
- Enfermedades autoinmunes: En la gastritis autoinmune, el sistema inmunitario ataca las células del revestimiento estomacal, lo que puede llevar a la pérdida de células productoras de ácido y vitamina B12.
- Reflujo biliar: El reflujo de bilis desde el intestino delgado hacia el estómago puede irritar el revestimiento gástrico.
- Otras condiciones médicas: Enfermedades como la enfermedad de Crohn, la enfermedad celíaca o ciertas infecciones virales pueden estar asociadas con la gastritis crónica.
- Deficiencias nutricionales: La falta de ciertos nutrientes, como la vitamina B12 o el hierro, puede estar relacionada con algunos tipos de gastritis, especialmente la autoinmune.
Síntomas
Los síntomas de la gastritis crónica pueden variar en intensidad y no siempre son obvios, lo que a veces dificulta su diagnóstico. Es importante prestar atención a estas señales, especialmente si persisten:
- Dolor o ardor en la parte superior del abdomen: Este es uno de los síntomas más comunes, a menudo descrito como una sensación de quemazón o dolor sordo que puede mejorar o empeorar con la comida.
- Náuseas y vómitos: Sensación de malestar estomacal que puede o no ir acompañada de vómitos.
- Sensación de saciedad temprana: Sentirse lleno después de comer solo una pequeña cantidad de alimento.
- Pérdida de apetito: Una disminución general del deseo de comer.
- Hinchazón abdominal: Sensación de plenitud o distensión en el abdomen.
- Pérdida de peso inexplicable: Si los síntomas son severos y afectan la ingesta de alimentos, puede ocurrir una pérdida de peso.
- Heces oscuras o alquitranadas, o vómito con sangre: Estos son signos de sangrado interno y requieren atención médica inmediata.
- Anemia: La gastritis crónica, especialmente la autoinmune, puede afectar la absorción de vitamina B12, llevando a la anemia perniciosa, o el sangrado crónico puede causar anemia por deficiencia de hierro.
Cuándo consultar a un médico: Si experimentas dolor abdominal severo o persistente, vómitos recurrentes, heces negras o con sangre, vómito con sangre, o pérdida de peso inexplicable, busca atención médica de inmediato. Estos síntomas pueden indicar una condición más grave que requiere diagnóstico y tratamiento profesional.
Remedios Naturales
Además de las hierbas, existen varias estrategias naturales y cambios en el estilo de vida que pueden complementar el tratamiento de la gastritis crónica y promover la curación del revestimiento estomacal:
- Dieta antiinflamatoria: Elimina alimentos que irritan el estómago como los picantes, grasas, fritos, alimentos muy ácidos (cítricos, tomate), cafeína y alcohol. Opta por una dieta rica en frutas, verduras, granos integrales y proteínas magras.
- Comidas pequeñas y frecuentes: En lugar de tres comidas grandes, consume porciones más pequeñas a lo largo del día. Esto reduce la carga sobre el estómago y ayuda a mantener un nivel constante de ácido.
- Manejo del estrés: El estrés puede exacerbar los síntomas de la gastritis. Practica técnicas de relajación como la meditación, el yoga, la respiración profunda o pasa tiempo en la naturaleza.
- Hidratación adecuada: Bebe suficiente agua a lo largo del día, pero evita beber grandes cantidades durante las comidas, ya que esto puede diluir los ácidos estomacales.
- Evitar irritantes: Deja de fumar, ya que el tabaco puede dañar el revestimiento del estómago y retrasar la curación. Reduce o elimina el consumo de alcohol.
- Probióticos: Los alimentos fermentados como el yogur, el kéfir o el chucrut, o los suplementos probióticos, pueden ayudar a equilibrar la microbiota intestinal, lo cual es beneficioso para la salud digestiva general y puede ayudar a combatir H. pylori.
- Miel de Manuka: Conocida por sus propiedades antibacterianas, la miel de Manuka puede ser útil, especialmente si la gastritis está relacionada con H. pylori. Consumir una cucharadita al día puede ofrecer beneficios.
Tratamientos Herbales
Las hierbas medicinales han sido utilizadas durante siglos para aliviar las molestias digestivas y promover la curación. Para la gastritis crónica, varias hierbas ofrecen propiedades antiinflamatorias, protectoras de la mucosa y calmantes:
- Manzanilla (Matricaria chamomilla): Conocida por sus propiedades antiinflamatorias y antiespasmódicas. Ayuda a calmar el revestimiento del estómago y a reducir la irritación.Uso: Infusión (1-2 cucharaditas de flores secas en una taza de agua caliente, 3 veces al día).Precauciones: Generalmente segura, pero puede interactuar con anticoagulantes en dosis muy altas.
- Regaliz (Glycyrrhiza glabra): El regaliz desglicirrizado (DGL) es especialmente útil, ya que se le ha eliminado la glicirricina, el compuesto que puede elevar la presión arterial. El DGL ayuda a aumentar la producción de mucina, una sustancia que protege el revestimiento del estómago.Uso: Comprimidos masticables de DGL (200-400 mg antes de las comidas).Precauciones: El regaliz no DGL puede elevar la presión arterial y causar retención de líquidos. Evitar en embarazo y lactancia.
- Jengibre (Zingiber officinale): Posee propiedades antiinflamatorias y antieméticas, lo que lo hace útil para reducir las náuseas y la inflamación.Uso: Infusión (rodajas de jengibre fresco en agua caliente), o cápsulas (250-500 mg, 2-3 veces al día).Precauciones: Puede interactuar con anticoagulantes y medicamentos para la diabetes. Evitar dosis altas en el embarazo.
- Malvavisco (Althaea officinalis): La raíz de malvavisco es rica en mucílagos, que forman una capa protectora sobre las membranas mucosas irritadas, aliviando la inflamación y el dolor.Uso: Infusión fría (remojar 1-2 cucharaditas de raíz seca en agua fría durante varias horas) o en polvo mezclado con agua.Precauciones: Puede retrasar la absorción de otros medicamentos, tómalo con al menos una hora de diferencia.
- Olmo Resbaladizo (Ulmus rubra): Similar al malvavisco, el olmo resbaladizo también contiene mucílagos que recubren y protegen el revestimiento gástrico, proporcionando alivio.Uso: Polvo mezclado con agua o en cápsulas.Precauciones: Puede interferir con la absorción de medicamentos. No usar durante el embarazo sin supervisión.
- Cúrcuma (Curcuma longa): Su componente activo, la curcumina, es un potente antiinflamatorio y antioxidante. Puede ayudar a reducir la inflamación en el estómago.Uso: Añadir a las comidas, o en suplementos estandarizados (500-1000 mg de curcumina al día con piperina para mejorar la absorción).Precauciones: Puede interactuar con anticoagulantes y medicamentos para la diabetes. Evitar en casos de cálculos biliares sin supervisión.
- Aloe Vera (Aloe barbadensis miller): El jugo de aloe vera sin aloína (la parte laxante) tiene propiedades antiinflamatorias y cicatrizantes que pueden ayudar a calmar el revestimiento estomacal.Uso: 30-60 ml de jugo de aloe vera puro sin aloína, 1-2 veces al día.Precauciones: Asegúrate de que sea jugo sin aloína para evitar efectos laxantes.
Interacciones y Contraindicaciones: Siempre consulta a un profesional de la salud antes de iniciar cualquier tratamiento herbal, especialmente si estás embarazada, amamantando, tomando medicamentos (anticoagulantes, medicamentos para la diabetes, antihipertensivos, etc.) o tienes condiciones médicas preexistentes. Algunas hierbas pueden interactuar con medicamentos o no ser adecuadas para ciertas personas.
Prevención
Prevenir la gastritis crónica implica adoptar hábitos de vida saludables y evitar los factores de riesgo conocidos. Aquí te presentamos algunas estrategias clave:
- Evita el uso prolongado de AINEs: Si necesitas analgésicos, consulta a tu médico sobre alternativas que sean menos irritantes para el estómago.
- Modera el consumo de alcohol: Limita o evita las bebidas alcohólicas, ya que pueden dañar el revestimiento gástrico.
- Maneja el estrés: Incorpora técnicas de relajación en tu rutina diaria, como la meditación, el yoga, la lectura o pasatiempos que disfrutes.
- Mantén una dieta equilibrada: Prioriza alimentos frescos, integrales y ricos en fibra. Evita los alimentos procesados, fritos, muy picantes o ácidos que puedan irritar el estómago.
- Deja de fumar: Fumar no solo es perjudicial para los pulmones, sino que también debilita el revestimiento protector del estómago.
- Higiene adecuada: Lávate las manos regularmente para reducir el riesgo de infecciones, incluida la H. pylori, que puede transmitirse a través de alimentos y agua contaminados.
- Evita comidas copiosas antes de dormir: Permite que tu estómago tenga tiempo para digerir antes de acostarte para reducir el riesgo de reflujo y malestar.
- Consulta a tu médico: Si tienes síntomas persistentes o sospechas de una infección por H. pylori, busca un diagnóstico y tratamiento temprano.








